Es increíble, como la mayoría de las respuestas es dirigida al Dios hebraico, cuando en el mundo existen miles de creencias distintas sobre la divinidad, de las cuales se puede rescatar un verdadero concepto divino. Esto demuestra la patética pretensión resentida del ateo, quien simplemente odia una creencia, y por ende, asevera ridículamente que la divinidad no existe, cuando nuevamente, para afirmar tal cosa, debería primero entender tal concepto, y no basarse en una sola idea, casualmente la mas popular por este lado del mundo. O sea, aun creyéndose tan inteligentes, nuevamente vuelve a caer su ilógica postura.