Dentro de un ámbito subjetivo cualquier cosa puede existir, cuando niño yo realmente veía al viejo pascuero, lo veía bien lejos en el cielo y lo escuchaba en la casa. Los viejos con demencia llegan a ver hasta duendes y no se los niego, se que dentro de su mente los sentidos terminan por percibir algo que se interpreta de una manera diferente. Sin embargo si hablamos de una existencia objetiva, es decir, algo que exista para todos y que no se pueda negar (como por ejemplo la existencia de un animal llamado perro) ahí dios al menos hasta el día de hoy no tiene cabida. Lo que ocurre con la religión es que hablamos de un gran conjunto de gente que lo ve de manera subjetiva, y por el hecho de ser mayoría se suele creer que puede existir objetivamente, sin embargo el hecho de que existan excepciones y que éstas realmente no crean en aquello (descartando la posibilidad de que estén locas claro está) es un indicio de que algo falla.
Por ejemplo antes era verdad universal que la tierra era plana, de partida sabemos que se trataba de algo falso, pero como prácticamente todo el mundo pensaba subjetivamente que era así, no había forma de comprobar lo contrario, ya que si todos viven en la ilusión, la verdad estaría en una dimensión completamente anexa a sus sentidos. Sin embargo unos pocos se basaron en experimentos y llegaron a la conclusión de que era esférica. Este grupo pequeño tenía la verdad, pero como eran una minoría, predominaba el grupo que veía sus creencias subjetivas como algo objetivo aplicable en cualquier caso.
En fin, con algo de tiempo eso se pudo invertir. Lo mismo pasa con dios. No creer es algo objetivo, sin embargo no absoluto, puesto que en el futuro podría demostrarse la existencia de algo (no una deidad que se base en la subjetividad personal, si no que en hechos objetivos), y en ese caso tendríamos que aceptar la realidad.