Alcancé a durar 5 años en una empresa en la cual había muy buen ambiente y un grupo confiable y consolidado (problemas y desencuentros como en todo lugar de trabajo, pero que no pasaban de un par de días). En esa empresa pasé por el estallido, la muerte de un familiar y comienzo de la pandemia, como era una empresa de verdadera primera necesidad nunca paramos... y ni siquiera en esos momentos la pasamos mal ahí, de hecho trabajar ahí fue una terapia y un despejo de mente. Por la naturaleza de trabajo me sacaba la chucha y terminaba chato a fin de jornada, pero nada que me hiciera despertar al otro día e ir con las mismas ganas. Como estaba en mi misma comuna de la casa me movía en bici, así que también le ahorraba la locomoción y todo ese atado.
Nada que decir, estaba en mi lugar, estaba bien considerado y me sentía hasta a veces más cómodo que en mi propia casa. "Se ganaba poco pero se hueveaba harto" era una frase que se solía repetir harto. Pero todo cambió en marzo del 2021, con la ya más que inminente jubilación de mi jefe todo se empezó a ir a la mierda, ya sus ganas de trabajar y comandar el grupo no eran las mejores y eso se notó mucho. Con los retiros de las AFP él pudo avanzar con la construcción de más de 5 años de su casa en el sur en sólo poco menos de un año, así que él tenía más ganas que nunca de irse de ahí, negociar alguna parte de sus años de servicio e irse a descansar tras más de 40 años de trabajar en esa empresa.
En fin, como digo ya las ganas no eran las mismas, eso se traspasó a algunos valiosos compañeros que empezaron a ver mejores opciones y se fueron de ahí, los pocos que quedábamos hacíamos lo posible y los que contrataban valían hongo, eran flojos y poco aporte. Hasta que de los antiguos sólo quedé yo, y me mandaban a hacer casi toda la pega... pero de aumentar las lucas nada. Así que también opté por irme, me costó más que la cresta decidirme porque era una pega que quise mucho y me tenían muy bien considerado, y al final renuncié en noviembre del año pasado. Como renuncié perdí las lucas por años de servicio, sólo saqué algunas lucas de las vacaciones acumuladas gratificaciones y otros bonos externos. De ahí me dediqué a descansar un poco, me lo merecía ya que fue un 2021 enfermante y estresante en la pega desde aquel marzo hasta que me fui, pero como todos saben la plata se acaba rápido... y todo ese relajo pasó a ser altiro otro cacho más, ya que me he desarmado en enviar CV y en ir a entrevistas y no pasa nada... trabajar era lo único que le daba sentido en mi vida, me hacía sentir valioso y me daba mis gustos... pero ya varios meses sin poder trabajar me tienen con la depresión, bulimia nerviosa y la ansiedad en lo más alto. Además en febrero me dio covid y mis ánimos bajaron más.
Yo no sé si pueda soportar otro mes más sin pega, espero mayo se me acabe la racha de una vez por todas. De verdad eso espero porque los pensamientos cortesía de la depresión que tengo no son para nada sanos, y hasta tengo planificado un par de cosas.