El derecho a la vida debe ser uno de los discursos más hipócritas que existen, todas las personas hemos sido asesin@s o cómplices alguna vez puesto que matamos para comer o para evitar que nos piquen los bichos. En base a eso, me da la misma la muerte de un ser humano, si fuese alguien a quién le tengo cariño sí me importaría, pero en otros casos incluso puedo hasta alegrarme.