muy buen tema, yo no soy creyente ni tampoco en temas esotéricos, pero lo veo por el lado psicológico/psiquico o como la mente tiene estos recovecos aún poco estudiados donde uno es capaz de mantener la consciencia y al mismo tiempo sumergirse en el sueño hasta convertirlo en una experiencia trascendental, yo desde muy chico experimenté varios fenómenos del sueño hasta que empecé a tener estos sueños, en donde estás consciente de que estás soñando y luego aprendí a reconocer cuando vendrían estos sueños, las alucinaciones hipnogógicas e hipnopómpicas, imágenes que se vienen en estado antes y después de quedarse dormido.
y luego a levantarme de la cama "mentalmente" y viajar a donde la mente me quería llevar, al principio chocaba con las altas montañas (símbolo de mis propias limitantes) pero después aprendí como viajar mas allá del sistema solar o de la vida y la muerte.
No se si son reales o parte de mi mente, pero la experiencia es real, todos tus sentidos funcionan incluso mejor que en la vida real, tus emociones y tu juicio, en esos "sueños" puedes sentir un gran amor por alguna persona que en realidad no conoces (lo que te puede hacer sentir algo de decepción) otras veces estas viviendo otras vidas como otra persona en otra época,
en fin las posibilidades son infinitas, la experiencia, sea lo que sea, es real.
y para los miedosos de siempre: que se va a cortar el cordón de plata, que vas a atraer demonios, un mal viaje y esas mierdas, son solo eso, mierdas que inventan los ociosos, si estás mentalizado en cosas positivas y no eres un miedoso por la vida, todo va a ser lindo y bonito, aunque a veces te toca conocer el infierno, a mi me tocó, pero siempre estuve mentalizado que yo era superior a eso y que llevaba las riendas de todo, y cualquier cosa, te devuelves y despiertas y listo, cuando es mucho el miedo y la desesperación la mente te devuelve como parte de un sistema de seguridad.
si alguien me quiere hacer alguna consulta, que no tenga que ver con lograr los estados (que ya hay mucha info circulando) por acá mismo, no al privado que no lo leo nunca.