Juan Carlos Jara, dueño de máquina quemada, quedó con una deuda de 28 millones de pesos tras el hecho.
“Fueron cuatro los encapuchados armados que atacaron al bus donde iban 22 pasajeros, todos de aquí mismo, de Pidima y Ercilla. Los encañonaron, hicieron que el bus retrocediera y luego empezaron a rociar el bus con acelerante mientras la gente bajaba, ni siquiera esperaron que descendieran todos”.
Este es el dramático testimonio del dueño de la máquina siniestrada, Juan Carlos Jara, empresario de Collbus de Collipulli, quien trabaja en la zona desde el año 2012.
Al ser consultado por SoyTemuco, manifestó que hasta ayer ninguna autoridad lo había llamado y que lamentablemente no tiene seguros comprometidos, así es que se quedó sin una máquina que debe seguir pagando. Debe 28 millones de pesos.
“Pido ayuda para recuperar mi herramienta de trabajo porque desde la muerte de Catrillanca que estoy perjudicado, como mi rubro era turístico se pararon todas las giras de estudio, después vino el estallido y ahora con esto quedé en el suelo. Uno vive repactando deudas, estoy en Dicom, el año pasado me remataron mi casa, si no fuera porque Jesús está en mi corazón ya me habría tirado del puente”.
El empresario profundamente afectado añadió que la situación de los atentados ya no tiene límites. “Esto dejó de ser un tema con las forestales o por territorio, aquí estamos todos expuestos. Si ellos quieren libertad para sus presos políticos: ¿qué tengo que ver yo o la gente que traslado? Esto es solo una estadística más que no cambiará nada”.
