Sobre la idea de paternalismo que usa bellolio, es super fácil encontrar los agujeros en su discurso. En primer lugar, me llamó la atención el planteamiento que dejó en el aire de entrada, para validar todo lo que dijo después: el rol persecutor del estado en materia de drogas, sostiene " intenta crear modelos de ciudadanos", lo cual claramente sería paternalista, hasta yo estaría de acuerdo con ello si ese fuese el objeto de cualquier ley de drogas. Hizo un contrastre entre las posturas libertarias y paternalistas, y supuestamente no se casó con ninguna, pero la frase que mencionó la dijo fuera de ese esquema; ahí hablaba por sí, a través de su posición respecto del tema. Entonces, convengamos que, al menos, está más cerca del bando libertario, lo que se desprende también de todo lo que dijo ulteriormente.
Bueno, yo creo que el uso de la herramienta punitiva del Estado en materia de drogas, es UNA más de las cuestiones que SÍ intentan crear modelos de ciudadano. Como otro ejemplo simple de aquello podríamos mencionar el Bono Bodas de Oro. Más allá del análisis superficial de esa política pública, podemos observar que no consiste en una total imparcialidad respecto a la visión y valores del colectivo, ya que el Estado premia, de alguna manera -en este caso, monetaria-, un tipo de familia y el desarrollo y fortalecimiento de ésta. Digo esto ya que creo que Bellolio se refería a algo mucho más amplio que sólo el tema prohibitorio de la marihuana. Y claro, es cierto que ésta más cerca de una postura libertaria (obvio pues, si el loco es liberal, aunque sea igualitario o rawlsiano), pero deja en claro las falencias de aquel patrón normativo dada la vida en sociedad no solo el marco teórico-, y las consecuencias prácticas de ciertas medidas que puedan sonar muy cool. Lo que se desprende de eso, es tratar de buscar cierto balance entre los fines últimos mencionados; una hueá muy pragmática y racional.
Más avanzado en el debate, bellolio reconoce que, cuando el consumo afecta y daña a terceros, entonces la actividad policial del estado sí está completamente justificada. Acá sin darse cuenta se contradice, porque si para él la intromisión del estado en materia de consumo y "cambio de mano" de las drogas supone una especie de paternalismo, aquí justificó ese "paternalismo" bajo el mismo parámetro que se sanciona el cultivo de la marihuana. Para llegar a la conclusión de que está bien sancionar al drogadicto que daña a otros, bellolio abordó al consumo no desde la perspectiva de los individuos, sino desde el bienestar comunitario, que estimó sí era sensible y digno de ser protegido por la fuerza en tales situaciones. Esta contradicción entre lo que dice del consumo personal y de sus efectos en la comunidad nos dice que entendió mal desde un principio cuál es el afán de las legislaciones anti drogas en el mundo; siempre miran a la comunidad y la potencial dañosidad hacia ésta, y nunca miran al individuo ni a su autonomía privada. Esto no lo entiende porque de seguro no ha leído suficiente doctrina respecto de política criminal en materia de tráfico; es simple desconocimiento de los principios rectores de la regulación de sustancias psicotrópicas y estupefacientes y de los bienes jurídicos involucrados en la construcción de las figuras.
Aquí creo que entendiste mal la idea o no seguiste la línea argumentativa.
Yo no lo veo como una contradicción, más bien creo que es despojarse de ciertos dogmas que se evidencian en muchos libertarios. Claro, para ellos ningún tipo de coerción proveniente del gran Leviatán, alias Estado, es legítima. Para nosotros digo nosotros subiéndome al carro de los liberales de raigambre anglosajona- la coacción estatal sí es justificable, en parte, cuando ciertas conductas (no-deseadas) van en detrimento de terceros, cuando genere daño a la comunidad. Lamentablemente para IdeaPaís, la marihuana no cumple esta premisa (es algo muy fácil googlear las cifras de delitos, accidentes u otros, desencadenados por marihuana: tiende a cero), por lo menos no al punto que legitime la acción del Estado en la esfera privada de cada individuo (la legislación actual SÍ lo hace): si me quiero fumar un pito en mi casa, me lo fumo, bitches.
Respecto a lo de las legislaciones, te lo podría conceder si pensara lo que tú dices que pienso, en este caso, lo que dices que Bellolio piensa-, pero creo que estás asociando falazmente; haces parecer esto como un contrapunto a la idea de la autonomía del individuo en materia de drogas, donde éste puede consumir lo quiera en su ambiente privado allí donde NO representa un potencial daño a terceros-; bueno, pues no lo es. Todos creemos lo mismo, compa, por lo tanto, no hay nada que conceder.
Toda la construcción jurídica comparada, incluso en leyes de relativa mala calidad como la 20.000 mira a la comunidad y sus intereses, entendidos éstos como susceptibles de ser lesionados en la interacción de los individuos. De ahí que el bien jurídico protegido en estas leyes es preminentemente la salud pública, y la forma en que esta se lesiona es si y sólo si existe la posibilidad de difusión descontrolada,parámetro que está imbuido en nuestra ley de drogas y que es apelativo a la dañosidad comunitaria. En otras palabras, al estado no le interesa injerir para estos efectos en la autonomía privada, ni coartarla; el consumo en Chile es formalmente impune. Un ejemplo del cómo está construida nuestra ley mirando no a los indivisuos sino al conjunto es el art. 50 de la ley, que penaliza el consumo en tanto sea ostentoso, porque sólo siendo con ostentación puede atraer a otros sujetos al consumo y difundirse la sustancia a nivel comunitario.
En otras palabras, al estado no le interesa injerir para estos efectos en la autonomía privada, ni coartarla; el consumo en Chile es formalmente impune.. Esa hueá sí que es tremenda falacia, muy común por cierto: Oye, pero si el consumo ya es legal, qué andai reclamando. La actual legislación en materia drogas afecta DIRECTAMENTE a las libertades individuales o derechos civiles como decía ME-O-. En efecto, el consumo no está penado, pero sí comprarla, cultivarla, regalarla, fumarla acompañado, concertarse a fumarla, etc.; o sea la única forma de poder fumar sería que me caiga del cielo en forma divina o materializarla con el pensamiento, ah, y encerrado en mi pieza. Todas las trabas existentes hacen que la aceptación (?) del consumo, sea sólo una hueá retórica, una cuestión nominal; la ley sigue siendo nefasta respecto a la autonomía del individuo (sin siquiera mencionar aquellas trabas, la observación de la realidad reafirma mi argumento, por ejemplo, irte preso por una colilla, UNA COLILLA po, wn).
¿Podrías decirme qué daños a la comunidad podría ejercer yo al fumarme un pito en mi casa -estando en conocimiento de todas las contrariedades que la marihuana pudiera ejercer en mí-? ¿Por qué tendría que rendirle cuentas al Estado por lo que hago en mi vida privada y sólo me atañe a mí? ¿Podrías decirme cuál sería la real diferencia entre concertarme con mis amigos a ir al Mc Donalds o reunirme a fumar marihuana? La comida chatarra o
junk food mata MILLONES Y MILLONES de personas al año (mucho pero MUCHO más de lo que podría decir un exagerado conservador sobre la marihuana), y es publicitada en cada medio posible; so, bajo una lógica paternalista deberíamos prohibir o regular de manera estricta ésta (en realidad, ejemplos hay miles, uso éste para ilustrar el punto y responder a lo cotidiano). En cambio, bajo la razón de autonomía que yo defiendo, si personas adultas con juicio formado quieren fagocitar hamburguesas hasta vomitar, o si quieren quedar con los ojos inyectados en sangre, es hueá de ellos. No puedes ir coartando libertades por doquier sin ninguna fundamentación. ¿No es mejor la información y la prevención más que la prohibición? Digo en ambientes de conflicto social, donde sí, lo acepto, puede ser complicada, pero eso pasa con CUALQUIER droga, como el alcohol o la pasta base.
Yo no busco un mundo sin restricciones ni sujeciones, entiendo que al vivir en sociedad aceptamos un contrato implícito o tácito de ciertas normas y nos despojamos de la plena libertad del estado de naturaleza, siguiendo la filosofía hobbesiana o a Locke-, pero SÍ pido una muy buena justificación para coartar un valor tan noble e intrínseco al ser humano como es la libertad; más aún si la coerción viene de una panda de burócratas que creen saber qué es lo mejor para mí que YO MISMO. Ya me puse cliché, lo sé.
En lo personal, no estoy de acuerdo con llamarlo paternalismo, pues la abstracción del estado está precisamente pa eso, pa velar por los intereses comunitarios y reducir los riegos de quienes, por ejemplo, conducen vehículos, para garantizar que sus pares están en el mismo estado de vigilia que ellos están. Una la labor preventiva orientada a sacar de circulación a los sujetos potencialmente dañosos en las rutas que provoquen choques y muertes. Bellolio está de acuerdo con eso, ergo, es ¿paternalista? No, tiene un mínimo de sentido común, nada más. Repito, a los estados del mundo les importa una raja formar ciudadanos de una determinada forma, sino que se preocupan de las conductas de esos ciudadanos en la vida en sociedad; en ese sentido las leyes prohibitivas son preventivas antes que reactivas ¿ por qué? porque ser preventivo salva más vidas y ahorra plata al erario, entre otras tantas.
Pero es que ahí lo estai llevando a otro punto, estai contruyendo una tautología retórica. En este ámbito, ya te explique que, en los casos que menciono, no hay ningún tipo de dañosidad a terceros, ergo, lo que tú defiendes SÍ es paternalismo. Lo constituye ya que se asimila que el Estado nos debe tratar como unos mocosos incapaces de tomar nuestras propias decisiones, aunque éstas sean perjudiciales para nuestro propio cuerpo: fumar tabaco en exceso, comer mucha grasa, o pasarse volado. Yo estoy totalmente en contra de eso.
A ciertos Estados sí le importan la esfera privada de sus ciudadanos (adulterio, sodomía, por mencionar algunos), por suerte en Chile es cada vez menos; este tipo de prohibiciones nos hace retroceder en esos rumbos. Cosa de observar la Constitución de Egaña, la Constitución de 1833, o los famosos dichos de Portales para respondernos sobre si algunos Estados buscan modelos de ciudadanos. No tengo ni que mencionar el porqué es un problema usar el poder coercitivo del Estado para imponer valores objetivos.
¿Salva más vidas? Ya po, wn, estamos intercambiando opiniones sobre la MA-RI-HUA-NA, en este ámbito esas exageraciones no son válidas. Aquí lo prohibitivo no tiene ningún rol preventivo, estrictamente en el asunto. La prohibición ha traído muchos más perjuicios que beneficios. Dicho de otro modo, es mala a priori -según mi visión-, y a posteriori dados sus nocivos efectos y el evidente fracaso (ese sí que es FRACASO) de lo prohibitorio.
Ya en el debate más fino, el médico y bellolio dicen que existe una hipocresía estatal o política respecto de otras drogas como el alcohol. Hacen todo un contraste, tanto desde la recaudación de impuestos como de la dañosidad del alcohol vs la marihuana.
Bueno respeto de los impuestos que se obtienen con la venta de vinos y alcoholes en general, uno diría que hay en la marihuana una tremenda gallina de los huevos de oro esperando por ser exprimida a base de impuestos por parte del fisco, y sin embargo, no se legaliza. El por qué de esto, puede ir desde razones políticas y doctrinarias como las que defiendo yo, a práctico- económicas, donde la recaudación que grave a la marihuana sólo iría a la misma rehabilitación de la mayor incidencia estadística de consumidores, o sea, la plata sería pa tratar a los mismos adictos. Saldo negativo tal vez. Sólo basta pensar en cuán caro es el alcohol vs las muertes y plata en infraestructura vial y en salud que nos cuesta a todos.
Quiero dejar en claro que mi postura en este tema pensando en el Chile actual- es avanzar hacia la despenalización del autocultivo, no hacer un estanco a la uruguaya (hasta pa esa hueá son estatistas).
En segundo lugar, esta parte de tu discurso sabe mucho a profecía. Aparentemente este párrafo parece lógico, pero es una plena conjetura. Asumes que una legalización gradual de la marihuana, aumentaría el porcentaje de consumo; peor aún, dentro de esta curiosa suposición (¿basada en?), además ¡crees que aumentarían los consumidores adictos! No tengo idea cómo llegaste a esa conclusión me gustaría saberlo-. Lo siento, Pato, pero la experiencia comparada de nuestros amigos del viejo continente nos dice totalmente lo contrario. Los porcentajes pueden subir un poco para notar una incidencia estadística, principalmente por un factor novedad, pero después vuelven a sus porcentajes históricos. Una
ugly truth para mis amigazos conservadores.
Respecto del daño que produce el alcohol vs la marihuana, hay una discusión super interesante sobre el mayor mal que produce el primero, siendo totalmente legal, algo con lo que estoy de acuerdo. Ahora, no debemos subestimar la opinión de la milf que trabaja en rehabilitación con los propios drogos, y que señala a la hierba como una puerta de entrada a otras drogas -concepto que enyeguece a muchos pero que es sumamente real- más duras, cuestión que ella ve a diario. No tenemos por qué subestimar su opinión, por muy amorosa y milf que sea; mal que mal, todas las abstracciones y cifras toman ribetes más claros observando la casuística, y ella la observa desde hace mucho. Si la hierba es puerta de entrada a otras drogas más duras, es tanto o más dañina que el alcohol mismo. Además, el hecho de que el alcohol legal sea un desastre no es argumento para introducir otra sustancia al circuito legal; es todo lo contrario. Siempre se cae en esa falacia tan facilona: porque existe algo malo, entonces hay que tolerar esto otro que es "menos malo". La weá de mierda. Lo que habría que hacer es discutir sobre la regulación del alcohol o sobre subirle los impuestos a éste, no usarlo para validarse en un debate sobre la marihuana. Claramente es un tipo de falacia.
De hecho, pienso lo contrario: por muy milf que sea, no le puedo dar la razón. La tesis la marihuana es puerta de entrada a drogas más duras ES MUY PAAAAAAABRE, como dice el guatón mamasan. Sólo basta aplicarle el contrafactual: ¿cuántas personas antes de fumarse un pito se tomaron un copete? Ok, alcohol, puerta de entra a drogas más duras. ¿Cuántas personas antes de tomarse un copete se fumaron un pucho? Ok, tabaco, puerta de entrada a drogas más duras. ¿Te dai cuenta que esa tesis es una pendejería conservadora? Y como leí alguna vez: tener un pez en el acuario es puerta de entrada a tener un tiburón en la piscina.
Respecto a lo otro, creo que aún no has entendido lo principal de este debate. Esto no se trata de que es súper cool y nice fumarse un pito, por lo tanto, legalización; se trata de si es razonable criminalizarla o no, y viendo los argumentos, creo que no lo es (no hay una mayor incidencia en terceros). Lo mismo para el alcohol. Nadie dice que el alcohol sea súper bacáns, pero sí decimos que los argumentos para una eventual regulación estricta o prohibición sin mencionar las consecuencias prácticas- pesan menos que el wn de obedece a la morsa. Por eso hablo de drogas de menos conflictividad social, ya que es evidente que ciertas drogas más duras sí son susceptibles a los argumentos pro-prohibición, no pienso que este sea el caso. Y sorry pero las normas jurídicas actuales y su hipocresía- sí constituyen un antecedente citable en un debate, pero claro, no para validar mi postura solamente de ese modo. Hasta tú yo cacho que estai feliz de poder comprarte un copete en un súper o en una boti, y protestarías por una prohibición de éste; una prohibición que se establecería con los mismos argumentos que estás dando.
El desastre de la droga legal que es el alcohol debiera servir como una prueba más de que legalizar no es solución y no debiera ser retratada,ni siquiera insinuada como tal, sino que importa una especie de conformismo legislativo, en que se estima que un problema, al no tener una virtual solución, debe ser naturalizado legalmente e incluido en la sociedad como un mal inevitable. El problema de este criterio es que prescinde de la naturaleza preventiva de ciertas leyes y de la relevancia de la percepción social de los riesgos asociados a una droga en específico; el impacto de la regulación sobre la opinión general sobre lo perjudicial de una droga. Basta revisar los indices de alcoholismo adolescente en años en que el alcohol era más regulado vs ahora, y esto sobretodo y especialmente en Chile.
Ok, que menciones lo preventivo de la prohibición respecto a la marihuana, creo que ya quedó claro más arriba. En relación al cambio en la percepción del colectivo sobre lo perjudicial de una droga X que se daría con una liberalización gradual de la normativa vigente, te lo podría conceder. Pero para eso, y en este caso, es más idónea la información y prevención en ambiente de peligrosidad social y el paragua, el resto sabe lo que esta fumando-, no la prohibición, que ha sido un fracaso. Basta poner el ejemplo del tabaco para ilustrar el contraargumento: El tabaco mata millones de personas al año, sin embargo esta DROGA no está prohibida, por razones de distinta índole, pero sí está toda la información posible sobre lo perjudicial y nociva que es para el cuerpo humano; mucha gente le importa un pico los don Miguel, los dientes como la mierda, las guagüitas abortadas, los gravámenes, etc., ellos siguen fumando, y conscientes de lo que están haciendo; tienen la libertad de hacerlo. Sin perjuicio de aquello, existe una regulación que trata de aminorar el daño sobre terceros. ¿Cachai? No puedes ir coartando libertades individuales porque sí, por caprichos ideológicos (en todo caso no me entiendo tu postura, yo te tenía asimilado a hueás más liberales, ahora último); sin abogar por el chipe libre total, me compro los argumentos pro-autocultivo, al menos.
Ah, me gustaría ver esos índices; en todo caso, responderían a una multiplicidad de factores sociológicos, no sólo lo acomodaticio a este debate.
Ahora ¿por qué entonces el alcohol siendo una droga tanto o más nociva que la marihuana es legal y tan masiva? Bueno, en este punto surge la clásica: las mafias y el mercado negro. Todos los qls sacan el ejemplo de la ley seca y al capone, y zas! parece que tuvieran un jaque, porque te dicen "las prohibiciones son inútiles; con la ley seca gringa quedó demostrado que queda más la cagada y las mafias toman la ciudad" Y ahí uno dice "ah mierda, estos weones tienen un buen argumento por fin".
Pero veamos. Si el argumento de las mafias y los mercados negros es tan pragmático y funcional ¿por qué no piden la legalización de todas las drogas? Entiendo que ese sería un golpe fatal a todos los carteles y narcos del mundo ¿por qué la gente, bellolio y el doc incluidos, no consideran que legalizar el cultivo de cannabis cause perjurio a la sociedad, pero estiman que legalizar la heroína sí lo causa? La razón es sencilla: esta no es una lucha contra las mafias ni contra la delincuencia derivada del ciclo de comercialización de las droga, no; esta es una lucha específica, por legalizar una droga en particular, como parte de un proceso "liberalizador" de la sociedad, en el mismo sentido que el cientista bellolio hizo la analogía con el divorcio: porque hay que "avanzar". Es hipócrita usar el argumento de las mafias y mercados negros, porque utilizan un tema sensible, por el que no están luchando en realidad. Cuando dicen "la gente consume igual, no sé pa qué prohíben", están refiriéndose sólo a la cannabis, y ellos mismos lo reconocen; y tú mismo también cuando dices " de menos conflictividad social". Dejemos claro eso, porque el tema de las mafias se utiliza inescrupulosamente en estos debates, y nunca ha sido la intención luchar contra ellas dejándolas sin mercado; eso sólo se lograría con una legalización completa, de todo, hasta del LSD y heroína cristalizada mata gente. El narco no morirá porque le quiten en mercado de la hierba, y de hecho tal vez no se lo quiten completamente; esos sujetos son creativos. Me parece super patudo que el doc use este argumento de las mafias siendo que a cada rato invoca a la ciencia y el el método científico, y éste es un argumento sociológico-jurídico más bien, así que diría que no es lo suyo.
Ok, excepto que el avance hacia normativas menos estrictas en temas de drogas, específicamente la marihuana, sin duda que dejaría a los dealers de paragua en la pobla con menos demanda; lo que iría matando al negocio gradualmente. Es un argumento que puedo ocupar yo, o cualquier otro que considere positivo aminorar el mercado negro en este ámbito.
Claro, ni yo, ni los otros pro-autocultivo o legalización nos erigimos como los adalides del combate contra las mafias, pero las consecuencias prácticas y deseadas- se basan en una simple lógica mercantil, y no puedo evitar mencionarlas. En el caso de las otras drogas más duras, habrías que poner en la balanza los pros y los contras de su legalización; poniéndome en esta situación, creo que los contras son más poderosos: mayor conflictividad social, mayor porcentaje de adictividad, mercado negro muy difícil de eliminar, entre muchas otras (estas soslayarían al sustrato normativo). Repito: este no es el caso de la marihuana, la cual es la materia del debate.
El problema de los adictos, retratado tan mal por el doctor, no lo compro. No se hace cargo de las incidencias estadísticas y del mayor acceso en el escenario de la legalización. No todos tienen dealers ni acceso fácil a la droga. Además tira un porcentaje de personas (7%) que son los que se hacen adictos, y prácticamente nadie más. No aumenta esa cifra según él. Creo, en lo personal, que si expones a la heroína a personas con personalidad "no adictiva", ese 7% se elevaría bastante; no sé, así por ser. Además, aunque aceptemos que sólo ese porcentaje de la población está expuesto a ser un consumidor problema, vale el mismo argumento del acceso más fácil a personas que tienen ese tipo de personalidad y que antes no tenían acceso. Y de todas formas, no necesitas ser siquiera un adicto para, por ejmplo, conducir bajo los efectos de una droga con las capacidades reflejas y motoras disminuidas, aumentando el riesgo ya creado. En este punto es que coincido con el abogado apellido alemán: los riesgos se elevan y se reducen en sociedad, y la legislación ha de tender a disminuirlos y a su vez a castigar a quien los aumenta; las técnicas para esto abarcan todo un espectro temporal que va desde la producción, al uso, etc,etc. Este es un delito de peligro, es decir, se castiga el riesgo creado como forma de contener un mal mayor y , de nuevo, porque ser reactivo en esta materia es sinónimo de fracaso.
Eso es lo que dice la ciencia, no pretendo combatirla porque fallaré estrepitosamente. Creo que el doctor se refería a drogas con menores grados de adictividad, como la marihuana, no a drogas de alto grado de adictivdad, como la heroína (no vi el video de nuevo, es lo que recuerdo). Te rememoro que el debate es sobre la marihuana, lo desvarías un poco cuando subes a la palestra drogas duras; es como cuando debatías (?) con el otaku Liam sobre lo correcto de usar animales como medio y el wn te respondía aludiendo a relaciones humanas.
El resto son, nuevamente, conjeturas (lo de los riesgos asociados infiero que se responde al leer todo el post). Para efectos aclaratorios te aconsejo que veas los mismos índices a los que haces referencia en la experiencia de nuestros amigos europeos. No fue la fiesta liberal, sucia y amoral del consumo, por cierto.
El consumo no es punible; está amparado por la autonomía privada y principios como la insignificancia y antijuricidad material, y aunque reconozco que la ley 20.000 es perfectible, no me cabe duda que la naturaleza prohibitiva es acertada, en una etapa prístina de todo el ciclo de la droga.
Eh, me cansé.
En relación a la no punibilidad del consumo, me remito a lo escrito arriba sobre su retoricidad. Y a mí no me cabe duda que su naturaleza prohibitiva es errada.