Los azules igualaron 0-0 con los celestes en el Estadio Nacional, con un bajo nivel de juego que no cumplió con las expectativas prometidas por Víctor Hugo Castañeda.
Víctor Hugo Castañeda y Luis Musrri habían prometido un cambio en el juego de la Universidad de Chile que este domingo ante O'Higgins no se vio. A pesar de que los jugadores azules entraron con mucha confianza la cancha del Estadio Nacional, eso finalmente no sirvió para calmar a una hinchada que mete presión al equipo.
Y es que la barra de la U llegó en masa a Ñuñoa, con la misión de pedir más compromiso a sus jugadores dentro del terreno de juego, y así es como con lienzos o fuegos de artificio hicieron sentir sus peticiones a un equipo que poco pudo hacer en el primer tiempo.
Con un tridente ofensivo inédito, la U poco pudo gravitar durante la primera mitad, y aunque los laicos dominaban el balón, no tenían profundidad ni seguridad en el ataque. La ausencia de Gastón Fernández comenzó desde la banca de suplentes- se notó en a delantera, y por ello los arietes Juan Leiva y Mario Briceño tuvieron que salir para darle paso a la Gata y al recuperado Jonathan Zacaría.
Ya con el ingreso de ambos argentinos, la U ganó más en profundidad al ocupar el talento de la Gata como un 9 mentiroso, y el ex Palestino ayudando a Jean Beausejour en la ofensiva de la banda izquierda. Sin embargo, fue el ex Estudiantes de La Plata el que más ocasiones se generó, y obligó a los rancagüinos a retrasarse a su mitad del campo.
Es más, fue el propio 10 de los universitarios quien tuvo la mejor oportunidad del partido con una contorsión que se fue por poco sobre el travesaño, e hizo perder la paciencia de los azules que comenzaron a tomar vías de acceso antes que terminara el compromiso y que hizo sacar nuevas pancartas en contra de los jugadores.
Ya en el final del partido los ánimos se caldearon y terminaron la expulsión del volante Alejandro Márquez, varias discusiones dentro del campo y también un sinfín de gritos en contra de los dirigentes de Azul Azul por el mal rendimiento que mostró el equipo en el magro empate 0-0.
Fuente
Víctor Hugo Castañeda y Luis Musrri habían prometido un cambio en el juego de la Universidad de Chile que este domingo ante O'Higgins no se vio. A pesar de que los jugadores azules entraron con mucha confianza la cancha del Estadio Nacional, eso finalmente no sirvió para calmar a una hinchada que mete presión al equipo.
Y es que la barra de la U llegó en masa a Ñuñoa, con la misión de pedir más compromiso a sus jugadores dentro del terreno de juego, y así es como con lienzos o fuegos de artificio hicieron sentir sus peticiones a un equipo que poco pudo hacer en el primer tiempo.
Con un tridente ofensivo inédito, la U poco pudo gravitar durante la primera mitad, y aunque los laicos dominaban el balón, no tenían profundidad ni seguridad en el ataque. La ausencia de Gastón Fernández comenzó desde la banca de suplentes- se notó en a delantera, y por ello los arietes Juan Leiva y Mario Briceño tuvieron que salir para darle paso a la Gata y al recuperado Jonathan Zacaría.
Ya con el ingreso de ambos argentinos, la U ganó más en profundidad al ocupar el talento de la Gata como un 9 mentiroso, y el ex Palestino ayudando a Jean Beausejour en la ofensiva de la banda izquierda. Sin embargo, fue el ex Estudiantes de La Plata el que más ocasiones se generó, y obligó a los rancagüinos a retrasarse a su mitad del campo.
Es más, fue el propio 10 de los universitarios quien tuvo la mejor oportunidad del partido con una contorsión que se fue por poco sobre el travesaño, e hizo perder la paciencia de los azules que comenzaron a tomar vías de acceso antes que terminara el compromiso y que hizo sacar nuevas pancartas en contra de los jugadores.
Ya en el final del partido los ánimos se caldearon y terminaron la expulsión del volante Alejandro Márquez, varias discusiones dentro del campo y también un sinfín de gritos en contra de los dirigentes de Azul Azul por el mal rendimiento que mostró el equipo en el magro empate 0-0.
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