Gana el rechazo en el viejo y buen fachonet. No sucumbe al panfleteo zurdo de baja densidad intelectual. 

Sobre la constitución, rechazo. Algunos motivos, brevemente:
- Es casi seguro que la nueva constitución imponga menos límites al poder político, lo cual, cualquiera que cache de derecho constitucional, sabrá que no es algo bueno.
- La nueva constitución muy probablemente debilite derechos individuales como la propiedad, lo que causará incertidumbre jurídica, desincentivo a la inversión, y por tanto, repercusiones negativas en recaudación y financiamiento de políticas públicas redistributivas (irónicamente estas políticas que les gustan a los zurdos se verán afectadas si no hay crecimiento).
- Es lógico pensar que la nueva constitución será mucho más permisiva en materia de gasto público, lo que supone mayor facilidad para el gasto fiscal irresponsable. Eso es pan para hoy y hambre para mañana. Si consagra derechos sociales, obligará a país a buscar fórmulas para financiarlos, y todas esas fórmulas tienen grandes riesgos implícitos, como aumento del riesgo país, inflación, reducción del crecimiento, todo lo cual redunda en un deterioro económico que a la postre se vuelve insostenible. En resumen, podríamos terminar como Argentina o peor.
- El actual clima de violencia sostenida pone un manto de duda sobre la legitimidad de origen de todo este proceso constituyente.
- Es falso que la constitución actual impida los cambios sociales. La gratuidad, por ejemplo, se implementó dentro del marco constitucional actual, y no ha sido declarada inconstitucional. Por supuesto, se adoptó con limitaciones racionales -distinto a lo que quería la confech- como focalizarla en los alumnos de quintiles más vulnerables y establecer requisitos académicos, lo que habla de una buena teoría de justicia como base de las políticas públicas "neoliberales" dentro de la institucionalidad. Así que con esta constitución sí se pueden hacer políticas sociales, pero no al estilo zurdo, sino al estilo realista, que es mucho mejor.
Con todo, si gana el apruebo, los 2/3 de quórum con que el órgano constituyente deberá funcionar garantizan que la izquierda no podrá hacer cualquier estupidez con el articulado. Esa es la virtud de los quórum altos: obligan a los acuerdos, a ceder. Cuando una materia es de mucha importancia, el quórum debe ser alto, eso no es malo, es una forma de inducir al consenso y bloquear a extremistas.
Cuando no haya acuerdo, materias importantes quedarán para ser reguladas por ley simple. Eso tiene pros y contras. Un contra es que generará aun más incertidumbre jurídica para actividad económica, porque materias gravitantes dependerán de simples mayorías circunstanciales. Un pro, es que la ley simple es mucho más fácil de modificar en caso de que los zurdos dejen la cagá (como suele pasar).


Sobre la constitución, rechazo. Algunos motivos, brevemente:
- Es casi seguro que la nueva constitución imponga menos límites al poder político, lo cual, cualquiera que cache de derecho constitucional, sabrá que no es algo bueno.
- La nueva constitución muy probablemente debilite derechos individuales como la propiedad, lo que causará incertidumbre jurídica, desincentivo a la inversión, y por tanto, repercusiones negativas en recaudación y financiamiento de políticas públicas redistributivas (irónicamente estas políticas que les gustan a los zurdos se verán afectadas si no hay crecimiento).
- Es lógico pensar que la nueva constitución será mucho más permisiva en materia de gasto público, lo que supone mayor facilidad para el gasto fiscal irresponsable. Eso es pan para hoy y hambre para mañana. Si consagra derechos sociales, obligará a país a buscar fórmulas para financiarlos, y todas esas fórmulas tienen grandes riesgos implícitos, como aumento del riesgo país, inflación, reducción del crecimiento, todo lo cual redunda en un deterioro económico que a la postre se vuelve insostenible. En resumen, podríamos terminar como Argentina o peor.
- El actual clima de violencia sostenida pone un manto de duda sobre la legitimidad de origen de todo este proceso constituyente.
- Es falso que la constitución actual impida los cambios sociales. La gratuidad, por ejemplo, se implementó dentro del marco constitucional actual, y no ha sido declarada inconstitucional. Por supuesto, se adoptó con limitaciones racionales -distinto a lo que quería la confech- como focalizarla en los alumnos de quintiles más vulnerables y establecer requisitos académicos, lo que habla de una buena teoría de justicia como base de las políticas públicas "neoliberales" dentro de la institucionalidad. Así que con esta constitución sí se pueden hacer políticas sociales, pero no al estilo zurdo, sino al estilo realista, que es mucho mejor.
Con todo, si gana el apruebo, los 2/3 de quórum con que el órgano constituyente deberá funcionar garantizan que la izquierda no podrá hacer cualquier estupidez con el articulado. Esa es la virtud de los quórum altos: obligan a los acuerdos, a ceder. Cuando una materia es de mucha importancia, el quórum debe ser alto, eso no es malo, es una forma de inducir al consenso y bloquear a extremistas.
Cuando no haya acuerdo, materias importantes quedarán para ser reguladas por ley simple. Eso tiene pros y contras. Un contra es que generará aun más incertidumbre jurídica para actividad económica, porque materias gravitantes dependerán de simples mayorías circunstanciales. Un pro, es que la ley simple es mucho más fácil de modificar en caso de que los zurdos dejen la cagá (como suele pasar).
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