Llamamos malo al acto voluntario por acción, intervención u omisión del cual se desprenden, para uno mismo o para un tercero, consecuencias negativas. Ahora planteemos un par de hipótesis:
- Si el mal y el bien fueran necesarios, no dependerían de la virtud y no los distinguiríamos a efectos morales.
- Si nadie ejerciera el mal, el pecado original no existiría.
Pero el hombre tiende al mal como la esfera a rodar por la pendiente. Todo mal es, pues, evitable (en tanto no ha sucedido aún) y preexistente al mismo tiempo, ya sea en el orden físico o en el moral.
Resumiendo:
1) Nada que no entrañe contradicción lógica es imposible.
2) La voluntad puede determinarse a sí misma, dadas unas condiciones iniciales.
3) El mal es, pues, voluntario.
4) Si finalmente ocurre o, dadas unas condiciones, deviene necesario, habrá sido un mal querido por su autor.
Más breve todavía:
Voluntario se opone a involuntario, no a necesario.
- Si el mal y el bien fueran necesarios, no dependerían de la virtud y no los distinguiríamos a efectos morales.
- Si nadie ejerciera el mal, el pecado original no existiría.
Pero el hombre tiende al mal como la esfera a rodar por la pendiente. Todo mal es, pues, evitable (en tanto no ha sucedido aún) y preexistente al mismo tiempo, ya sea en el orden físico o en el moral.
Resumiendo:
1) Nada que no entrañe contradicción lógica es imposible.
2) La voluntad puede determinarse a sí misma, dadas unas condiciones iniciales.
3) El mal es, pues, voluntario.
4) Si finalmente ocurre o, dadas unas condiciones, deviene necesario, habrá sido un mal querido por su autor.
Más breve todavía:
Voluntario se opone a involuntario, no a necesario.
