Lo principal es saber dividir la institución en este caso la iglesia católica de la religiosidad o espiritualidad. La institución en tanto conjunto de ritos y procesos inamovibles está en crisis y ha perdido feligreses, es decir seguidores que son los que mantienen y perpetúan la institución.
La religiosidad o espiritualidad, está en constante movimiento, ya que conlleva a la necesidad humana de buscar un sentido más elevado de la propia vida que no sea más que mirarse el ombligo.
Esta necesidad, está ligada a la propia historia, estructura de personalidad, momento historico actual, etc, es decir se basa en variables socio-psico-culturales, por ende va transformándose y no siempre se enmarca en instituciones fijas como las religiones tradicionales.
Por ende, el ser humano siempre busca creer en algo mayor, llámese religión, partido político, equipo de fútbol, banda preferida, etc., que le permita dar sentido a la vida y al día a día, entre menor sea el propio conocimiento de uno mismo mayor la necesidad de estructuras externas que te guíen. Entre menor sea la capacidad intelectual es mayor el pensamiento mágico, como los que creían en el fin del mundo el 2012.
Al estar la institución en crisis, el ser humano busca nuevas formas de darle sentido a la vida y al tener una mayor posibilidad de conocer, dado los medios de comunicación actuales, se amplía el abanico de nuevas instituciones a las cuales sumarse