¿Somos un país privilegiado?
Creo que no. No lo somos.
Somos un país tercermundista. Con serias divisiones sociales. Con muy poco acceso a Educación, Salud, Seguridad, Viviendas. En malas relaciones con los vecinos. Con unas de las peores leyes laborales. Donde aceptamos la explotación. Donde defender nuestra posición, es mal visto. Somos un país donde no hay títulos nobiliarios y sin embargo, estamos llenos de weones siuticos que creen ostentar un apellido de renombre (cuando del viejo continente solo llegaron a estos lados, las peores clases) y un sin fin de tontos que son felices cuando se les dice "Don". Personajes tristes y patéticos que piensan que utilizar el título nobiliario de de Don, cuando en realidad ni uno de estos lo tiene, los pone por sobre el resto.
En tanto del desarrollo estructural, salvo las ciudades centrales, el resto del país, no esta muy bien. Un pequeño ejemplo es el acceso al agua. Tenemos tierra para sembrar, pero la sequía nos ha complicado mucho. Y nos va a complicar mucho más los siguientes años. Como chilenos al hablar de este punto, no pasamos de cruzarnos de brazos. Y lo mismo pasará cuando hablemos de Educación, Salud, Crecimiento Interno, Emprendimiento Chileno, et. Somos así. ¿Y porque mierda no hemos establecido un sistema eficiente de depuración de agua y distribución continua de esta? . No. Eso no. Hasta que no nos pase lo que sucedió en Siria con la sequía, no haremos nada. Total, somos así. Somos todo costa. Todo mar. Pero esa agua, se va a quedar ahí. De depurar y llevar hasta donde se necesite, de eso nada. Y esta mecánica de sucesos, se aplica a cada aspecto. En Chile todo sigue más o menos igual, hasta que algo falla gravemente, y recién ahí alguien se da cuenta y trata de hacer algo. Somos así.
Hay dinero, hay medios, hay áreas absolutamente potenciales, hay cerebros pensantes, pero no somos de aquellos que por iniciativa propia, no hacemos las cosas. Somos irritantemente pasivos. Servimos para hacer, luego de que nos las explican con peras y manzanas. Como tontos. No preguntamos, porque nos da vergüenza, así que necesitamos que nos expliquen todo unas tres o cuatro veces. Pero para trabajar, somos buenos. Si entendimos, podemos trabajar repetidamente muchas horas. Muchas más en varios países civilizados. Sin embargo, a la hora de pensar, no destacamos. NO somos de pensar. NO somos de innovar. No somos de esos que si ven algo que se pueda mejorar, o no se haya hecho, salgamos a buscar cómo hacerlo.
Por eso no somos un país privilegiado. Porque teniendo, no nos animamos o, lo peor, no sabemos. De ahí este estado de cierto estancamiento constante.