Bueno muchachos, para concluir, me parece que ustedes tienen sus argumentos para defender su postura y los respeto. No los comparto y ya somos dos con otro user que comentó y que también pertenece a la Uchile. Si la misma gente de la Uchile está de acuerdo, las críticas de los demás rebotan, como han rebotado las críticas de algunos sectores por darle accesos y garantías a estudiantes de escasos recursos en nuestra universidad. Solo quiero añadir que en Chile estamos muy mal acostumbrados a debatir y críticar las medidas de los otros sin propuestas propias, matamos la guagua antes de que nazca como dicen. Esperemos unos años y veamos si se hacen realidad o no los temores que tiene don "contralamaldad" de mujeres ingenieras sustituyendo a hombres en lo laboral por el simple hecho de ser mujeres o más bien se logra lo otro, tener mas participación de mujeres ingenieras en rubros donde antes no estaban, en coexistencia con los colegas hombres.
Muy bonito, entonces cuando tu te cansas de debatir, los argumentos de los demás "rebotan". Mira muchacho, yo no tengo ningún temor, mi crítica no es personal, mi crítica es social, y considero el sexismo de medidas como esta un problema social. No podemos pretender como sociedad igualar la cantidad de hombres y mujeres trabajando en ingeniería, o de hombres y mujeres estudiando ingeniería, si la cantidad de candidatos por sexo es abismalmente diferente, eso es una inconsistencia tremenda, porque el problema nace mucho antes, y no se origina en la admisión a una universidad o la admisión a un trabajo, quizás e incluso el problema no está netamente vinculado al sexismo, sino que también a una cuestión de gustos y habilidades que priman en un género u otro.
Para que hayan mas mujeres ingenieras trabajando, necesariamente tienen que haber menos hombres ingenieros trabajando, no se van a inventar trabajos nuevos para que trabajen las mujeres, entonces necesariamente deben preferirlas a ellas ante un contrato, y con las políticas de integración al mundo laboral de la mujer, que han tomado fuerza en codelco y todo el rubro, esta situación se ha dado. No digo que me oponga a que hayan más mujeres y menos hombres, a lo que me opongo, es a que sea desmerecido y menospreciado el esfuerzo de hombres igualmente capaces por su sexo.
Con respecto a lo de los indígenas, deportistas u otros grupos especiales que tanto sacas a colación, un último intento por explicarte: son grupos
minoritarios dentro de la sociedad,
desiguales ante la sociedad, en su mayoría de escasos recursos y con poca educación, el impacto que genera darles beneficios especiales no perjudica prácticamente a ninguna persona con méritos, y ayuda a integrar a esta minoría, independiente que discutamos si esto es o no correcto. Las mujeres por otro lado, no son un grupo minoritario, conforman el 52% de la sociedad. Tampoco son un grupo desigual: el colectivo homogéneo de las mujeres que quieren estudiar no son más pobres que el colectivo homogéneo de hombres que quieren estudiar, el colectivo homogéneo de las mujeres que quieren estudiar SI tiene la opción de tomar todas las oportunidades que se presenten al igual que el colectivo homogéneo de hombres, ahora bien, que muchas no lo hagan por un tema cultural y vocacional es otra discusión, pero la mujer que realmente quiere, tiene las mismas opciones que un hombre. Si medidas como la de la UdeCh se replicaran en más universidades, serían demasiados los jóvenes con capacidad a los que no se les brindarían oportunidades por ser de sexo masculino, el impacto es mucho mayor que el que se produce cuando beneficiamos a grupos minoritarios y desiguales, y esto es injusto porque que le cargamos a esos jóvenes la responsabilidad de contribuir a una sociedad menos sexista, cuando en primera instancia son aquellas mujeres que realmente quieren estudiar ingeniería las que deben hacerse cargo de romper estereotipos.
Es cierto que somos seres sociales, pero al mismo tiempo también tenemos autonomía para tomar nuestras propias decisiones, entonces no podemos responsabilizar 100% al resto, también hay que hacerse cargo. Las políticas pueden ayudar a potenciar o incentivar ese cambio
desde las mujeres, pero no favoreciéndolas por sobre los hombres.
Yo podría estar más de acuerdo con una medida como esta, que apunte a cupos exclusivos para personas de escasos recursos,
porque no influye solo un tema de estereotipos o vocación, hablamos de personas que intelectualmente pueden dar más, pero se han perdido en un sistema que no les brinda igualdad de oportunidades por un tema económico, y eso si que es verdaderamente injusto. No obstante, es indiscutible que también ese tema da para debatir extensamente.
PD: perdón por intervenir el comentario, pero al leerlo de nuevo me di cuenta que no me había explicado bien.