Para ser honesto, siempre fui una persona escéptica y que prácticamente no creía en nada, me valía por el dicho "ver para creer" y lo cierto es, que al parecer terminé viendo más de la cuenta.
La siguiente historia transcurrió hace unos ocho años atrás, en una casa de Coquimbo. Para los que conocen la ciudad, esta se encuentra cerca de la playa la Herradura y llegamos a ella ya que buscábamos arriendo. La casa era una maravilla, sumamente enorme y hermosa, obviamente decidimos mudarnos enseguida. La vida en un principio fue sumamente cómoda y relajante, sin lugar a dudas era un sector demasiado tranquilo y nada parecía alterar esto, así transcurrieron algunos meses y de un momento a otro todo cambió de manera sumamente abrupta. No podría especificar detalladamente cual fue uno de los primeros incidentes, pero recuerdo ciertas conversaciones de mis abuelos sobre ruidos extraños en la noche -decían que eran unas especies de gruñidos o como si hubiese en la sala de estar un animal quejándose- y empezó a sentirse frío, no lo describiría solo como hielo, sino que angustia y escalofríos.
Desde ahí comenzaron a abrirse solas las puertas, incluso giraban la llave y las abrían, sin haber nadie en el lugar. En cuanto a mí, la primera experiencia que tuve fue durante un verano y cuando tuve visitas de un primo, el cual se quedó en la pieza vecina a la mía. Durante la noche, desperté porque sentía pasos fuera de mi puerta( Era extraño porque el piso del segundo piso era de concreto y sentir algo así era demasiado raro) y en ese instante comienzan a sacudir con mucha fuerza la chapa de la puerta de la pieza de mí primo, la golpeaban y esto duró algunos minutos, al final llega mi primo asustado y me comenta ¿Sentiste eso? ¡Abrí la puerta y no había nadie! Esa noche no pudimos dormir nada.
De alguna u otra forma las cosas me afectaban indirectamente, por ejemplo sentía un olor muy fuerte a descomposición en el segundo piso y un ambiente sumamente helado, deprimente y sinceramente no daban ganas de estar ahí. Un día un tío que se había quedado a dormir en la pieza que antes describí -la donde durmió mi primo y golpearon la puerta- se quejó, diciendo que mientras dormía sintió que alguien se subía encima de su cuerpo e intentaba asfixiarlo, la verdad es que jamás le creí, hasta que una noche desperté a eso de las tres y algo de la madrugada y sentí exactamente lo mismo, alguien muy pesado se había sentado a los pies de la cama. Me sentía sumamente observado y sentí un dolor muy fuerte en el abdomen y costillas, como clavadas. Ahí todo cambió, el miedo que sentí fue totalmente indescriptible, al final esta situación se repitió unas tres o cuatro veces y siempre a las mismas horas de la noche.
Había pasado un buen tiempo desde que no sucedían cosas, salvo sucesos aislados y jamás me atreví a contar mi experiencia, hasta que una tarde después de llegar de clases, me encontré con algo totalmente horrible en el segundo piso -Quiero decir antes de que no sufro de ninguna patología y mi salud es aceptable- pero lo que ví esa tarde en la pieza donde todos se habían quejado de sucesos paranormales no tiene explicación alguna.
Resulta que caminaba por el pasillo del segundo piso y al mirar a la puerta de esta habitación me encuentro frente a frente con una fígura, jamás he sentido un miedo similar. Esta entidad era muy alta y sumamente oscura, era una especie de vacio con forma humana y que irradiaba algo grisáceo, muy parecido a los reportes de los shadow people pero esta cosa que era una especie de encapuchado, me generaba un miedo tan enorme que quedé paralizado por completo. Al final pude irme del lugar y no pude contarle a nadie, el miedo de que me consideraran loco era mayor, por lo cual decidí mantenerlo en secreto. Finalmente un día llego a mi casa después de clases y me encuentro con mis familiares reunidos, mi hermana muy afectada comenta de que se había encontrado con esa entidad en el segundo piso ¡Obviamente yo no era el único que lo pudo ver y varios fueron testigos! Su relato cuenta de que cuando terminó de llegar a las escaleras, se encontró frente a una figura humana vestida de negro, decía que era muy alta y que tenía la cara desfigurada, que no se le veía bien y que sentía que era maligno, algo totalmente malo. Mis familiares comenzaron a declararse ante lo que pasó y mi mamá decía que lo veía en el baño, otros en las piezas y así, hasta que decidimos marcharnos de esa casa ya que fue totalmente atroz y desgarradora la experiencia.
Por lo que se, en esa casa aún pasan cosas y prácticamente nadie la arrienda o simplemente viven muy poco tiempo ahí. Podría darles la dirección o quizás buscar alguna foto de esa casa. Ya que lo que me pasó ahí, cambió radicalmente mi forma de ver las cosas.
La siguiente historia transcurrió hace unos ocho años atrás, en una casa de Coquimbo. Para los que conocen la ciudad, esta se encuentra cerca de la playa la Herradura y llegamos a ella ya que buscábamos arriendo. La casa era una maravilla, sumamente enorme y hermosa, obviamente decidimos mudarnos enseguida. La vida en un principio fue sumamente cómoda y relajante, sin lugar a dudas era un sector demasiado tranquilo y nada parecía alterar esto, así transcurrieron algunos meses y de un momento a otro todo cambió de manera sumamente abrupta. No podría especificar detalladamente cual fue uno de los primeros incidentes, pero recuerdo ciertas conversaciones de mis abuelos sobre ruidos extraños en la noche -decían que eran unas especies de gruñidos o como si hubiese en la sala de estar un animal quejándose- y empezó a sentirse frío, no lo describiría solo como hielo, sino que angustia y escalofríos.
Desde ahí comenzaron a abrirse solas las puertas, incluso giraban la llave y las abrían, sin haber nadie en el lugar. En cuanto a mí, la primera experiencia que tuve fue durante un verano y cuando tuve visitas de un primo, el cual se quedó en la pieza vecina a la mía. Durante la noche, desperté porque sentía pasos fuera de mi puerta( Era extraño porque el piso del segundo piso era de concreto y sentir algo así era demasiado raro) y en ese instante comienzan a sacudir con mucha fuerza la chapa de la puerta de la pieza de mí primo, la golpeaban y esto duró algunos minutos, al final llega mi primo asustado y me comenta ¿Sentiste eso? ¡Abrí la puerta y no había nadie! Esa noche no pudimos dormir nada.
De alguna u otra forma las cosas me afectaban indirectamente, por ejemplo sentía un olor muy fuerte a descomposición en el segundo piso y un ambiente sumamente helado, deprimente y sinceramente no daban ganas de estar ahí. Un día un tío que se había quedado a dormir en la pieza que antes describí -la donde durmió mi primo y golpearon la puerta- se quejó, diciendo que mientras dormía sintió que alguien se subía encima de su cuerpo e intentaba asfixiarlo, la verdad es que jamás le creí, hasta que una noche desperté a eso de las tres y algo de la madrugada y sentí exactamente lo mismo, alguien muy pesado se había sentado a los pies de la cama. Me sentía sumamente observado y sentí un dolor muy fuerte en el abdomen y costillas, como clavadas. Ahí todo cambió, el miedo que sentí fue totalmente indescriptible, al final esta situación se repitió unas tres o cuatro veces y siempre a las mismas horas de la noche.
Había pasado un buen tiempo desde que no sucedían cosas, salvo sucesos aislados y jamás me atreví a contar mi experiencia, hasta que una tarde después de llegar de clases, me encontré con algo totalmente horrible en el segundo piso -Quiero decir antes de que no sufro de ninguna patología y mi salud es aceptable- pero lo que ví esa tarde en la pieza donde todos se habían quejado de sucesos paranormales no tiene explicación alguna.
Resulta que caminaba por el pasillo del segundo piso y al mirar a la puerta de esta habitación me encuentro frente a frente con una fígura, jamás he sentido un miedo similar. Esta entidad era muy alta y sumamente oscura, era una especie de vacio con forma humana y que irradiaba algo grisáceo, muy parecido a los reportes de los shadow people pero esta cosa que era una especie de encapuchado, me generaba un miedo tan enorme que quedé paralizado por completo. Al final pude irme del lugar y no pude contarle a nadie, el miedo de que me consideraran loco era mayor, por lo cual decidí mantenerlo en secreto. Finalmente un día llego a mi casa después de clases y me encuentro con mis familiares reunidos, mi hermana muy afectada comenta de que se había encontrado con esa entidad en el segundo piso ¡Obviamente yo no era el único que lo pudo ver y varios fueron testigos! Su relato cuenta de que cuando terminó de llegar a las escaleras, se encontró frente a una figura humana vestida de negro, decía que era muy alta y que tenía la cara desfigurada, que no se le veía bien y que sentía que era maligno, algo totalmente malo. Mis familiares comenzaron a declararse ante lo que pasó y mi mamá decía que lo veía en el baño, otros en las piezas y así, hasta que decidimos marcharnos de esa casa ya que fue totalmente atroz y desgarradora la experiencia.
Por lo que se, en esa casa aún pasan cosas y prácticamente nadie la arrienda o simplemente viven muy poco tiempo ahí. Podría darles la dirección o quizás buscar alguna foto de esa casa. Ya que lo que me pasó ahí, cambió radicalmente mi forma de ver las cosas.