En realidad antes que analizar nada el mero factor cultural y circunstancial tiene que observarse. En particular es una gran coincidencia que uno de los paises con la mas grande concentracion de cristianos activos como EE.UU sea una de las potencias en educacion y tenga las mejores universidades del mundo. El credito que se desmembra de sus credenciales hace que los topicos que se "debatan" en ella (con mucha mas razon los más controvertidos) tengan un efecto a nivel mundial de este tipo: "vale, si ellos debaten esto es porque aun hay cuestiones que debatir; los niveles de competencia en ambos, dado que son gringos, es pro; debate entre grandes, etc". Esto no se acerca ni por asomo a la verdad. Y es que todos los factores juegan en contra del ateo-team, o del anticristiano-team: tiene una poblacion, comunidad que es publico de los debates, alta y profundamente parcializada; tiene el prestigio de los credenciales que juega en su contra (la gente no atiende a los argumentos, como lo demuestra este hilo, lo que interesa son los rotulos y las implicancias de su consideracion nada mas); tienen, SÍ AUN EN GRINGOLANDIA Y FRENTE A UN PODIO DE PRINCETON, reglas de juego sucias que impiden que se emplean argumentos razonables (con lo que al final el creyente-fundamentalista puede salir respirando, esperando un 2do round). Por lo que donde reside lo mas importante a considerarse? El debate? No hay debate hace 50 años no porque no se escuchen entre ellos, sino porque un lado decidio refugiarse en fuertes cobardes e insostenibles, pero sobretodo porque tiene los factores circunstanciales que le permiten hacerlo sin caer en el descredito: la comunidad amplia y fervorosament ecristiana que tiene.
Si caen en el juego de discutir lo discutido, no ayudan. Deberia protestarse por el tenor del debate y por la cobardia de uno de los equipos; esto no es una cuestion argumental estrictamente, mas bien de forma. ¿Se dan cuenta?