Me llama la atención que la única alegría que parecieran recibir algunos hinchas de otros equipos, es cuando Colo-Colo pierde.
Eso es tan mediocre como alegrarse cuando al weón, que está sobre ti en la empresa y en todo ámbito, le va mal o se pega un tropiezo. MEDIOCRIDAD se llama eso.
Si mi equipo estuviese peleando el descenso del torneo chileno, al menos yo, no tendría cara ni para tirar para abajo a mi rival ni menos burlarme de él po', más aún considerando que éste se encuentra peleando en la parte alta de la misma tabla en donde yo me encuentro luchando por no irme por segunda vez a la B.
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Respecto al partido, durante el relato el Sr. Waldemar Méndez hizo bastantes comentarios asertivos en donde dejaba en claro lo mismo que pienso yo: Colo Colo es un equipo sin hambre, no se nota que de verdad quieran ganar el partido y mucho menos el torneo. No se vio ese hambre que se demostró en el último partido de la Libertadores en donde, a pesar de que se quedó eliminado, Colo-Colo demostró que al menos la intención era ganar.
En el partido de ayer quedó de manifiesto lo bajo que anda y que ha andado todo este semestre (salvo algunos partidos puntuales) el equipo en general; se repite ayer el bajo nivel de Valdés, para que hablar de Paredes, el cabro chico Araya entró todo cagado y queriendo jugar a lo Maradona, perdiendo una pelota infantil en la salida que permitió el 2do gol de ellos, y así, suma y sigue.
Beasejour jugando todo el primer tiempo de defensa po' weón, o sea, un equipo que quiere ganar no puede tener a uno de los mejores laterales ofensivos por izquierda jugando de defensa po' (llega a ser cómica la wea

).
Carvalho a tenido su veintena de oportunidades, oportunidades que he visto en muy pocos juveniles y el cabro sigue demostrando que es un pichanguero intrascendente y que propicia opciones al equipo rival, como el centro a 1km/h que tiró hacia el final y permitió el 3er gol de Palestino.
Ya da lata rescatar siempre a la defensa pero me quito el sombrero principalmente ante Zaldivia ya que el hombre demuestra hambre y garra para buscar el partido, me recuerda un poco al "mingo" Salcedo y a otros jugadores que siempre buscaban el arco rival y jugaban como si fuese el último partido de sus vidas.
Sierra debiese partir ya que teniendo TODO, pero TODO para avanzar a la siguiente fase de la LIBERTADORES y para GANAR el torneo chileno, al final terminó perdiendo ambas cosas.-