¿Me estás queriendo decir que en esos países una persona puede sobrevivir perfectamente sin tener que trabajar? Tu definición de 'no trabajar' debe ser bastante liviana.
Un privilegio es cualquier cosa o condición de la que se goce sólo por tener cierto status, de ahí que un empresario por defecto posee privilegios que el común de la gente no posee, luego esos mismos privilegios incentivan al empresario a hacer lo que sea con tal de mantener/aumentar esos mismos privilegios. Parte de esos privilegios es la capacidad de manipular/influenciar/controlar el Estado en una manera en que el común de la gente nunca podría siquiera imaginar en hacerlo. Luego, naturalmente, a partír de ahí se generan aún más privilegios como los que mencionaste en lo amarillo. Como verás no estoy negando que el Estado sea fuente de privilegios para el empresariado sino que estoy reparando en que detener el problema de los privilegios ahí es una postura convenientemente parcial, limitada y cómoda precisamente para el empresario que hace uso de sus privilegios como empresario para manipular el Estado a su conveniencia.
De lo anterior llegamos, sin ser genios, a que el problema de los privilegios, acotándolos a los que podríamos llamar 'nocivos' para la sociedad para no pelear por weás, nace con la concentración de poder en cualquier forma (político, económico, social, etc) siendo el Estado y la propiedad privada (extendida a la empresa privada) las máximas expresiones de ello. Entonces, el problema no se soluciona simplemente con cortar la fuente de privilegios que representa el Estado para el empresario, incluso podría empeorar el problema porque, a pesar de todo, un Estado sigue siendo la única entidad con el poder suficiente para oponerse al poder empresarial. Entonces, o cortamos toda fuente de privilegios (incluyendo la empresa privada) o cortamos la fuente de privilegios que es el Estado pero otorgándole más poder en lugar de quitárselo para que tenga una capacidad real y concreta de oponerse a la avaricia empresarial. Claramente lo anterior parece falsamente dicotómico, y lo es porque la intención de esos dos casos no es mostrar soluciones concretas sino que mostrar hacia dónde deberían apuntar posibles cambios estructurales atendiendo a la realidad concreta y material chilena. En Chile el problema es precisamente que el Estado no tiene ningún poder político ni económico para evitar el control empresarial sobre él, de ahí la cantidad de reformas que el brazo político duro del empresariado (ie. la derecha chilena) quiere realizar para mantener esa situación o mejorarla para ellos (debilitar aún más los sindicatos y el mercado laboral, reducir la cantidad de congresistas, reducir los sueldos de los congresistas, limitar la participación política concreta de la ciudadanía a un voto cada cuatro años, inmunidad de los políticos frente al 'juicio' ciudadano, etc). En definitiva, en Chile el poder político y económico está concentrado en el empresariado, el Estado chileno no es más que una cáscara sin ningún poder real. A estas alturas eso debiera estar más que claro. Tú sabes cuál es mi tendencia ideológica real, y a pesar de eso me veo forzado a admitir que en la situación actual de Chile lamentablemente el poder sólo puede combatirse con más poder.
ps.: perdón por el papiro pero se me soltaron los dedos