Para el que dijo por ahí que eso sería esclavitud, no lo es, estás completamente equivocado. El término esclavitud está muy manoseado, ahora cualquier cosa es esclavitud.
La comida no cae del cielo, y el dinero no crece en los árboles, el Estado no los encierra por gusto. Esas lacras se lo buscaron, tienen que tomar responsabilidad por sus acciones, cuando liberas a alguien de la responsabilidad de sus actos, de sus decisiones y de sus obligaciones amparas y fomentas una actitud antisocial y subversiva y consientes la libertad mal empleada.
La cosa es simple: el que no trabaja no come.
Si los presos no quieren trabajar, pues que no lo hagan, que nadie los fuerze ni los obligue, pero si no trabajan que no coman ni beban ni reciban asistencia sanitaria ni social. Tan simple como eso.
Lo mejor que se podría hacer en el sistema penitenciario chileno es incorporar el trabajo forzado o bien, la manutención ganada.
Esto tiene un sinfín de ventajas:
-Al trabajar, los reos podrían subsidiar parcial o totalmente los costos de su mantención y/o de los procedimientos policiales y judiciales vinculados.
- Podrían ser un aporte constructivo al desarrollo del país, mano de obra barata para diversas labore a un precio más competitivo que el del resto del mercado.
- Al tener una ocupación, disminuiría drásticamente el estrés y la ansiedad así como los hechos de violencia, al tener los convictos una distracción que les permita mantener ocupada la mente y el cuerpo a la vez que dejan la ociosidad y el tedio de la reclusión, el cual es sabido que sumado a otros factores contribuyen al malestar, la desidia y el involucramiento en actividades ilícitas.
-Aprenderían el valor del trabajo, sabrían lo que cuesta ganarse las cosas y desarrollarian habilidades y competencias que les servirían al volver al medio libre.
- El ladrón y el estafador, los cuales son el tipo más común de delincuente en las prisiones, viven del trabajo de la gente honesta y se aprovechan deshonestamente del esfuerzo ajeno, y al ser encerrados se repite el mismo patrón, siguen viviendo del resto de la sociedad. Eso no es justo, mientras el resto tiene que trabajar para vivir y mantenerse, esta gente están plácidamente mantenidos por nosotros. El trabajo les daría dignidad, ya que el trabajo honesto y justo dignifica al ser humano, a la vez que dejaría de ser una burla para el resto de la población civil la manutención de un reo (es decir, viven de lo que nos roban y una vez dentro siguen viviendo de uno). Además, el resto de la sociedad trabajadora y decente recibiría el respeto y dignidad que se merecen al romperse el círculo del lumpenazgo.
- Se los incorporaría a la vida laboral, con todas las prestaciones y beneficios que esto implica.
- Por último, quienes ven el trabajo como un castigo están completamente errados porque el trabajo, más que una responsabilidad social, familiar e individual, una obligación natural y un deber moral, ES UN DERECHO.
Negarle su concreción a un reo es segregarlo y marginarlo aún más del sistema, es negarle sus derechos y denegarlo como persona. El trabajo forzado le ofrece realización material y espiritual, lo aparta de las malas juntas y las malas actividades, lo saca del ciclo de la violencia intrapenitenciaria y le ampara al presidiario más derechos y garantías de bienestar que las que le deniega.
Por donde lo vean, todos ganan con la implementación de un sistema de empleo penal, su implementación tiene grandes ventajas y su No implementación, puras desventajas. Además que sería un acto democrático ya que la mayoría de la población está de acuerdo con esta visión. El único inconveniente sería el lloriqueo del negociado de los Derechos (In)humanos.