Ya hay que esforzarse en hacerlo mal para superar a Haití. Nunca deja de sorprenderme lo negativo que es el fracaso comunista. Y más sorprendente todavía es que existan partidos comunistas. Y más sorprendente todavía que millones de burros les voten. La ceguera de la izquierda fundamentalista es algo digno de estudio, si no diera tanto miedo.

