Concuerdo totalmente contigo y si a eso le sumamos que no hay un filtro de ingreso. Yo para venirme a noruega, donde vivo hace 15 años, tuve que pasar por 2 entrevistas y revisaron todos mis antecendente civiles, penales y comerciales aun cuando mi señora es noruega y estabamos casados y tuve que esperar en chile para poder venirme solo unavez que me dieron el permiso de residencia uqe primero es por un año los primeros 3 años y despues de eso es definitivo, a la primera cuenta que dejes sin pagar (y pase a algo asi como dicom, que se llama kronofongden) o manejando sin documentos osea faltas y no delitos pierdes tu residencia temporal... y te fuiste de una... esa es una de las grandes diferencias.No es una enfermedad mental, sino que a veces la gente puede entrar en shock por el cambio que se produce en su entorno. Como dice un usuario más arriba, no tengo problema con la gente negroide a pesar de que recién a los 17 años pude ver de manera directa una persona negra (creo que era peruano el señor). El problema es que es muy distinto ver una persona a que de un año para otro lleguen decenas de miles a instalarse en el pais y que por ejemplo veas convertido completamente la gente que vez en tu entorno.
A mi me tocó estar en Santiago unos días y ver esa realidad, me llamó la atención la cantidad de "gente de color" que circula y vive allá. Me imagino el shock para alguien que vive en esas comunas, ver, escuchar y tratar con gente distinta, además con otro idioma y cultura.
Yo vivia en antofagasta, el año pasado fui de visita y por eso concuerdo con tu opinion, saludos