El salario mínimo tiene el efecto de ser un indicador determinante a los agentes patronales-políticos -controladores con puño de hierro del mercado de trabajo- del piso mínimo que el mundo del trabajo en su conjunto tiene para desarrollar sus condiciones de vida. Y, por cierto, constituye un factor fundamental que acrecienta la demanda y el consumo interno de los países.
La correlación de fuerzas entre el capital -políticos-especuladores financieros- y el mundo del trabajo es el origen del montante final y, específicamente, de la salud y el vigor de una sociedad que puede calificarse como propiamente democrática en términos liberaloides.
No obstante, los liberaloides ultra derechistas 'criollos' insisten con sus amenazas de desempleo y catástrofes varias si se sube 1 luca el salario mínimo de los trabajdores chilenos, las cuales están basadas en el horóscopo y la superchería, obviamente, puesto que nunca han demostrado econométricamente que el aumento del salario mínimo en los últimos 29 años hasta la fecha haya acarreado directamente desempleo o nos haya llevado al despeñadero.
Las preguntas surgen espontáneas: ¿El desempleo creciente y sostenido del último año suponen que los 'tiempos mejores' del gobierno liberaloide-derechista de Piñera significan aumentos exorbitantes del salario mínimo? ¿Las 'pymes' y 'medianas empresas' de papel y/o camufladas propiedad de la casta político-especulativa deben seguir existiendo si no son capaces de subsistir sin el privilegio de meter la mano en el bolsillo de todos los trabajadores chilenos?.-
países desarrollados ni siquiera tienen sueldo mínimo, ahí muere tu verborrea cantinflesca.
