Pernil, hablas puras weas, que tiene que ver que sea trabajador de la Construcción o Gerente, el desayuno se toma en la casa y por ley existe un horario de colación y si trabajan horas extra se pagan con un 50% adicional, que es una muy mala política, por que los weones trabajan a media máquina todo el día para poder justificar el uso de horas extra y esta frase contradice todo lo que defiendes y deja claro que hablas weas, a que empresa le va a gustar un weon que no alcanza a hacer su pega en el horario asignado y tiene que hacerla cuando sus horas de trabajo son mas caras, las empresas requieren weones productivos.
Conclusión: déjate de hablar wevadas flojo qlio
La empresa es una entelequia regulada jurídicamente y al mismo tiempo un lugar de disciplinamiento social en el cual dos partes acuerdan un un vínculo de prestaciones harto desiguales en condiciones determinadas por el mercado de trabajo imperante, el cual está configurado por el peso específico que ambos tienen en la sociedad mediante una dinámica establecida por la correlación de fuerzas de unos y otros, por lo que consecuentemente no existe libertad de elección de una de las partes de la ecuación laboral, salvo circunstancialmente para un grupo menor de la masa laboral dentro de coyunturas económicas específicas y acotadas; así cortitas, breves.
De resultas de esta realidad social que la mayoría de los que comentamos aquí hemos vivido personalmente, salvo dementes y flojos culiaos que viven a costillas de los demás miembros de su grupo familiar, es claro para cualquier compatriota nuestro sin daño neurológico grave que no hay forma de comparar las prerrogativas de un gerente y de un obrero de la construcción; no obstante, también es evidente para cualquiera que haya trabajado un puto tiempo de su vida que los gerentes de las empresas son en su gran mayoría gente que apenas sabe contar a nivel de un estudiante meramente promedio de cuarto medio.
Asimismo, en este orden de ideas más que comprobadas por la mayoría de los chilenos que han tenido que trabajar para poner comida en su mesa (copete además, obviamente), emana de la facultad de dirección del dueño del 'emprendimiento productivo' que debe contratar al personal suficiente para cubrir todas las funciones productivas de su 'empresa', en concordancia con la maximización de sus utilidades, a propósito que que el salario de los trabajadores es otro costo de su contabilidad general.
Entonces, si sacamos las cuentas con mediana competencia sin necesidad de recurrir a Pollorlog o a Walter Nelson para que nos ayuden a hacer cálculos, resulta evidente para cualquier pajarón que un 'emprendedor' gasta por lo menos 30% más pagando 'bonos compensatorios y de sobre esfuerzo' a su trabajadores, encubriendo (mintiendo, engañando) las horas extraordinarias que los trabajadores de su 'empresa' realizan durante un período de más de dos años de relación laboral; ya que los mismos en general son insuficientes para cumplir las labores productivas mínimas que el desenvolvimiento de la 'empresa' exige, además de la mala costumbre de los trabajadores de estar sujetos a las funciones fisiológicas y culturalmente propias de seres humamos considerados como tales.-