Puta, ojalá saliera algún reformista, de esos pragmáticos que están por una reforma al estilo 2005, pero más radical. Los hay, y muchos.
Hay mucha gente que mira con incredulidad la posibilidad de una asamblea constituyente, y esto entre las personas comunes y corrientes, fuera de universitarios e ilustrados. El propio concepto se ha transformado en una especie de tabú entre los constitucionalistas también, como algo propio de países bananeros e inestables, lo cual ciertamente es lamentable.Hay una especie de temor (que nadie expresa) de parecerse a Evo si hacemos algo tan "radical" como una asamblea creadora; el wn que llama o convoca a estas asambleas resulta ser "populista". Esto creo va en la linea conservadora, de la que chile está orgulloso por seguir, en el contexto latinoamericano.
Karl Popper decía que los procesos políticos y sociales requieren de gradualidad, porque los cambios abruptos suponen tremendos problemas de logística y adaptación de las sociedades a las nuevas condiciones. Por esto era contrario a las revoluciones y reformas muy radicales. Bueno, estando o no de acuerdo con esto último, en Chile de todas formas hemos y estamos viviendo un proceso de cambios que ha sido gradual y constante, que se ha reflejado en el nivel de vida de los chilenos pero de manera paupérrima; el chorreo. Eso es lo más que nos ofrece esta constitución: un chorreo supeditado a crisis tras crisis, que es gradual, si, pero muy lento y no está a la par con las cifras de crecimiento. Chile es un caso especial: no podemos seguir al pie de la letra lo que dictan las ingenierías sociales; pa nosotros una asamblea constituyente es la única salida de este régimen pétreo de la constitución del 80, y como dice rocco, esto está en manos de la gente, rebasa lo jurídico.
Habrá que esperar a que la gente se enoje más. Mientras más sepan como se los cagan, más cerca estaremos del "ejercicio bananero" de una nueva constitución. Cuando pase, los gringos lo pintarán como inestabilidad y socialismo; los europeos yo cacho que estarán de nuestro lado.
saludos.
Hay mucha gente que mira con incredulidad la posibilidad de una asamblea constituyente, y esto entre las personas comunes y corrientes, fuera de universitarios e ilustrados. El propio concepto se ha transformado en una especie de tabú entre los constitucionalistas también, como algo propio de países bananeros e inestables, lo cual ciertamente es lamentable.Hay una especie de temor (que nadie expresa) de parecerse a Evo si hacemos algo tan "radical" como una asamblea creadora; el wn que llama o convoca a estas asambleas resulta ser "populista". Esto creo va en la linea conservadora, de la que chile está orgulloso por seguir, en el contexto latinoamericano.
Karl Popper decía que los procesos políticos y sociales requieren de gradualidad, porque los cambios abruptos suponen tremendos problemas de logística y adaptación de las sociedades a las nuevas condiciones. Por esto era contrario a las revoluciones y reformas muy radicales. Bueno, estando o no de acuerdo con esto último, en Chile de todas formas hemos y estamos viviendo un proceso de cambios que ha sido gradual y constante, que se ha reflejado en el nivel de vida de los chilenos pero de manera paupérrima; el chorreo. Eso es lo más que nos ofrece esta constitución: un chorreo supeditado a crisis tras crisis, que es gradual, si, pero muy lento y no está a la par con las cifras de crecimiento. Chile es un caso especial: no podemos seguir al pie de la letra lo que dictan las ingenierías sociales; pa nosotros una asamblea constituyente es la única salida de este régimen pétreo de la constitución del 80, y como dice rocco, esto está en manos de la gente, rebasa lo jurídico.
Habrá que esperar a que la gente se enoje más. Mientras más sepan como se los cagan, más cerca estaremos del "ejercicio bananero" de una nueva constitución. Cuando pase, los gringos lo pintarán como inestabilidad y socialismo; los europeos yo cacho que estarán de nuestro lado.
saludos.
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