La adopción por parte de parejas gay es el típico " se sigue" del tratamiento igualitario que estos han logrado en otras áreas. Entonces, lo que "se sigue" es la adopción de niños .
Este tipo de razonamientos es propio de imbéciles, y se suele confundir con la coherencia interna del discurso propiamente tal. No. Si yo estoy de acuerdo con que se regulen las relaciones patrimoniales de las parejas gay, no necesariamente lo debo estar con que éstos críen niños desde lactantes hasta que sean adultos; hay una galaxia de distancia entre ambas hipótesis y sus implicancias, y por tanto, cada caso o demanda gay debe ser analizada por separado, considerando la infinidad de factores incidentes.
El discurso de la igualdad es una tontera si lo invocas en primer lugar o como razón principal para hablar de esto. La igualdad, como cualquier otro derecho, tiene límites, y un ser pensante jamás ha de basarse en ella para arguir en pro de la adopción gay; cuatro o cinco pasos antes de llegar a ella están el interés superior del niño y la comunidad. En tal sentido, tráiganme una montaña de estudios científicos serios y no sesgados que demuestren que los infantes no serán influenciados por el factor ambiental de crecer en el seno de una familia con 2 papás o mamás, y recién ahí, pasemos al tema de la "igualdad". La influencia "positiva" no vale; influencia ya es, de por sí, una interferencia en el desarrollo del niño, que por su edad no está en condiciones de consentir si está o no dispuesto a bancarse; es algo muy parecido al bautismo de un lactante: lo meten a la iglesia católica sin tener él ninguna posibilidad de consentir o rechazar tal sacramento por razones obvias, es muy chico pa saber si aquello le conviene o no, y qué repercusiones tendrá en su vida.
Por lo anterior, estoy de momento muy en contra de la adopción gay.